esa otra que soy yoesa otra que soy yo

17/5/11

mi utopía [mis cosas]

No quiero salirme del sistema. Quiero cambiarlo. Tengo un buen trabajo, un coche y la mejor casa que una hipoteca me ha permitido tener. Escribo estas líneas desde mi MAC, mientras reviso el Iphone y la música fluye a través de Internet. Y me gusta. Me gusta la ciudad, soy hija del asfalto.

No quiero vivir en una granja. No quiero cultivar lechugas y cambiártelas por tomates. No elijo una vida tranquila y silenciosa, leyendo libros y viendo la vida pasar tumbada al sol. No lo quiero.

Pero tampoco quiero que mis impuestos financien guerras, que mi gobierno decida si dos personas del mismo sexo pueden amarse y demostrarlo públicamente, o que la iglesia católica pueda tener su casilla en mi declaración de la renta _aunque no la marque_ y otras iglesias no.

Quiero que con mis impuestos se reparta mi suerte a otros que no tienen tanta. Quiero que mis horas extras sean otro puesto de trabajo. Y quiero que ese puesto de trabajo no sea precario. Quiero cambiar muchas cosas. Creo que tienen que cambiar muchas cosas. Pero los cambios no son sencillos.

Utopía no hay que soñarla. Utopía hay que construirla. Y creo que, en Democracia, Utopía se construye en las urnas: No dejando que tu indiferencia haga que otros elijan por ti. No regalando un voto en blanco a las mayorías. No perpetuando un sistema de repartos que ya se ha demostrado que no funciona. Infórmate, defínete, exprésate, provoca el cambio.

Todo era más fácil cuando en mi Utopía sólo vivía yo, cuando mi única preocupación era elegir el color de la tiza con la que pintaría mi cielo, cuando no importaba que fuera azul.

4 comentarios:

bea dijo...

Ole mi niña!

Tomás Moro alias Tomatito Utopista. dijo...

Muy bien, aunque a veces, con la edad hay quien le enriquece cultivar tomates y fresas tumado en una hamaca sintiendo la brisa del mar.

eva-escort barcelona dijo...

todavia eres joven para la llamada de la tierra, porque tarde o temprano la naturaleza te llama y te invita a irte con ella. Siempre hay que votar, es un derecho y si me apuras casi una obligación , por tantas personas que sufrieron, murieron y vivieron para que hoy podamos ejercerla.

Fran dijo...

Muy coherente de hecho comparto el sentir aunque no llevo vida cómoda, respondo de una lap top vieja, tengo un trabajo que financia una que otra visita al bar, escucho el cd numero 579 (copia nunca original) de una banda desconocida y desaparecida antes que yo naciera, quizá lo cierto es que no importa mucho todo esto, y no creo ni en derechas ni izquierdas, voto por el individuo (no partido) que me parece menos peor, nunca he creído en una democracia totalmente libre porque la libertad total no existe siempre seremos esclavos de algo.