Buscar un ancla
para no ir a la deriva
en este mar de pensamientos enfrentados,
de sensaciones contradictorias,
de recuerdos y planes de futuro trastocados.
Buscar un ancla y encontrarla,
gracias al cielo,
cada noche entre tus brazos.
...se llama asun, como yo; pero mientras una trabaja como consultora informática, intenta hacer deporte dos veces por semana y se ocupa de todas esas cosas serias y aburridas de la vida diaria, la otra, esa otra que soy yo, escribe, lee, viaja, captura la vida con su cámara, juega, sueña, siempre remolonea un poco más en la cama por las mañanas y decide hacer un blog como éste...
6 comentarios:
Envidia.
Me identifico, me identifico... excepto los tres últimos versos.
Mi "Sora Asul" y esa gran suerte de haber encontrado su ancla y encima dormir cada noche entre sus brazos... Lo demás... "ya lo iremos viendo allí o aquí"... ¿qué más da lo demás durmiendo así querida mía?... Te quiero mucho...
Pues sí, sí que tengo mucha suerte. Espero que tú también encuentres tu ancla, marae. Y a ti, mi Merchita, qué te voy a decir, si tantas veces has sido tú también mi ancla cuando se me iba la cabeza en Perú...
Por supuesto, gracias a las dos por visitarme!
Eres una afortunada, sí señora.
Bonito poema.
Gracias y besos
a mi me gustaría anclarme a cuertas pieles... o aromas..
aunque... parar la caida libre... es una opción que me cuesta abandonar.
un abrazo... un gusto leerte
te invito a leer mi espacio.
adios
alkerme, gracias por la visita, soy afortunada también por tenerte de nuevo por aquí...
nacho, gracias a ti también, prometo leerte!
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