esa otra que soy yoesa otra que soy yo

6/8/12

postales de vietnam [viajes]

Llegué a Vietnam con una imagen grabada en la retina. Quizá la que muchos evoquemos cuando oímos Vietnam. El horror dibuja con tinta indeleble en la memoria. Y esa imagen que traía conmigo, el miedo reflejado en los ojos de una niña que corre desnuda huyendo de los bombardeos con Napalm, es la representación misma del horror.

Con esa mochila llegué a un país que me sonaba a guerra y a películas lejanas. Y me encontré, como suele suceder cuando se viaja con más ganas de aprender que expectativas, con una experiencia irrepetible. He esquivado motos en el bullicio de Hanoi _16 millones de motos en Vietnam según las últimas estadísticas_, me he perdido entre el olor y el ajetreo de sus mercados, me he sentido diminuta en la inmensidad de los campos de arroz de la zona rural, he compartido techo y mesa con una familia vietnamita...

Cuando todavía me queda por conocer la bahía de Ha Long y con entradas en el bolsillo para el teatro de marionetas de agua esta noche, llevo ya grabadas tantas sensaciones y tan intensas, tantas instantáneas de un Vietnam verde y vivo, que aquella del horror y la guerra ha quedado, por suerte, sepultada. Ojalá no tuviésemos que crear nunca nuevos recuerdos para enterrar los horrores de la historia.

3 comentarios:

Asier Garcia dijo...

Una gran experiencia, excelentemente narrada

Elito dijo...

Qué bonito, coño.

alkerme dijo...

¿nos enseñarás alguna foto?
Feliz viaje!