La noticia seleccionada y comentada para esta madrugada, a partir de las 01:00h en La Noche Despierta de Radio Euskadi.
Uno de cada cinco españoles consume productos caducados
El 35% de los ciudadanos confunde caducidad y fecha de consumo preferente.
[Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/12/11/actualidad/1355236215_461317.html]
Somos lo que comemos y a algunos les debe dar miedo caducarse. Concretamente a cuatro de cada cinco, según un estudio monográfico sobre hábitos de consumo que ha realizado el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
Según el estudio, todavía hay quien no distingue entre "fecha de caducidad —aquella tras la cual el fabricante no garantiza la seguridad del producto— y consumo preferente —el producto sigue siendo apto e inocuo pero habrá perdido algo de olor y sabor—".
"Un 20,7% de los ciudadanos consume alimentos caducados si no ha pasado mucho tiempo desde que la fecha venció." Inaceptable. Inaceptable el otro 79,3%. Nos han contado que vivimos en la era de las cocinas de diseño con armarios de gran capacidad, las neveras king-size, los formatos familiares o "ahorro" y las eternas y geniales ofertas 3x2. Y nos lo hemos creído. Y hemos llenado nuestras despensas y nuestras neveras de productos cada vez más grandes _para eso si evoluciona la técnica_ con caducidades cada vez más cercanas _parece que para esto no evolucionamos tanto_.
Y claro, si tenemos a nuestros hijos entre algodones _esterilizados y sin gluten, ya de paso_ cómo vamos a arriesgar su vida con un yogur caducado. A la basura... ¿Cómo me han podido caducar los yogures? Si los compré la semana pasada... Quizá no debí comprar doce, por más que hubiese una oferta, si sólo necesitaba cuatro...
El problema no es que tiremos demasiada comida. El problema es que la compramos... Y la tiramos, apenados. Y volvemos a comprarla, cegados por el neón de las ofertas y del consumismo loco en el que vivimos... He crecido viendo a mi madre cortar lo "pocho" del plátano para aprovechar el resto, hacer torrijas con pan duro y rascar el queso en caso de que durase lo suficiente para que le saliese moho. Y llevar lo necesario para alimentar a tres hermanos en un carro de tela...
Deja _y me lo digo también y sobre todo a mí_ de llenar el maletero de yogures en oferta que te van a caducar. O infórmate un poco más antes de tirar lo que sí se puede comer.
Según el estudio, todavía hay quien no distingue entre "fecha de caducidad —aquella tras la cual el fabricante no garantiza la seguridad del producto— y consumo preferente —el producto sigue siendo apto e inocuo pero habrá perdido algo de olor y sabor—".
"Un 20,7% de los ciudadanos consume alimentos caducados si no ha pasado mucho tiempo desde que la fecha venció." Inaceptable. Inaceptable el otro 79,3%. Nos han contado que vivimos en la era de las cocinas de diseño con armarios de gran capacidad, las neveras king-size, los formatos familiares o "ahorro" y las eternas y geniales ofertas 3x2. Y nos lo hemos creído. Y hemos llenado nuestras despensas y nuestras neveras de productos cada vez más grandes _para eso si evoluciona la técnica_ con caducidades cada vez más cercanas _parece que para esto no evolucionamos tanto_.
Y claro, si tenemos a nuestros hijos entre algodones _esterilizados y sin gluten, ya de paso_ cómo vamos a arriesgar su vida con un yogur caducado. A la basura... ¿Cómo me han podido caducar los yogures? Si los compré la semana pasada... Quizá no debí comprar doce, por más que hubiese una oferta, si sólo necesitaba cuatro...
El problema no es que tiremos demasiada comida. El problema es que la compramos... Y la tiramos, apenados. Y volvemos a comprarla, cegados por el neón de las ofertas y del consumismo loco en el que vivimos... He crecido viendo a mi madre cortar lo "pocho" del plátano para aprovechar el resto, hacer torrijas con pan duro y rascar el queso en caso de que durase lo suficiente para que le saliese moho. Y llevar lo necesario para alimentar a tres hermanos en un carro de tela...
Deja _y me lo digo también y sobre todo a mí_ de llenar el maletero de yogures en oferta que te van a caducar. O infórmate un poco más antes de tirar lo que sí se puede comer.
[Y además: Banco de alimentos]


