esa otra que soy yoesa otra que soy yo

22/4/09

quiero creer [poemas]

Quiero creer. Lo quiero.
En algo que explique estos silencios,
que me diga porque mueren los que no deben
y los que merecen morir siguen viviendo...

Quiero saber. Lo quiero.
Y soy sólo un hombre más
caminando perdido
en medio del desierto...

Quiero creer. Lo quiero.
Y no puedo.

5/4/09

la vida contigo [poemas]

Buscar una vez más el equilibrio.
Seguir, tras cada derrota,
intentado ganarle la batalla al tiempo,
sabiendo que es imposible,
sabiendo que nadie lo ha conseguido.

Encontrar la calma entre el tráfico y el ruido,
una margarita sola entre el asfalto,
el sol entrando por las ventanas de un edificio sombrío,
una mirada sonriente entre el bullicio...

Tu mano, agarrada a mi mano,
impidiendo que caiga al vacio.
Tu voz, recordándome cada día,
que no me enfrento sola a mi destino.

3/4/09

niños de acá, niños de allá [mis cosas]

En agosto hemos decidido liarnos otra vez la manta a la cabeza (o más bien el saco de dormir), hacer el petate y cruzar el charco de nuevo, esta vez con destino a Bolivia, para volver a compartir un mes con unos niños, los de allá, con una realidad muy distinta a la nuestra.

Por eso, porque vivimos en un mundo de contrastes, o porque nuestros niños, los de acá, tienen derecho a disfrutar del privilegio de lo que son y lo que tienen, en Semana Santa nos llevamos a nuestra sobrina María a Eurodisney.

Otro contraste en mi vida de los que me hacen estremecer y sentirme feliz y viva.

28/3/09

valencia en fallas [viajes]

Trabajo. Trabajo. Trabajo. Hay temporadas que parece que todo se junta y el tiempo no da para nada. Dejas de leer. Dejas de escribir... Hay momentos en los que dejas casi de existir... Por eso, cuando se te presenta la oportunidad de escapar por unos días de la realidad, por muy cansado que sea, por muchos planes que tengas que mover, o muchas entradas de agenda que ajustar, dices que sí.
Valencia ha sido una válvula de escape estupenda, una puerta abierta a la imaginación y a la diversión, un reencuentro con buenos amigos...
Fallas. Lo ves en la televisión cada año y parece absurdo, un derroche sin sentido de dinero y un impacto medioambiental desmedido... Y llegas a Valencia y lo ves. Y caminas por sus calles entre el gentío, la música y el sonido constante de petardos... Y haces colas para ver las fallas de cerca y para escuchar lo más cerca posible las mascletás... Y ves arder el trabajo de todo un año en cuestión de minutos... Y sigue sin tener sentido, pero el corazón se te encoge, te emociona, te excita... el bullicio, el sonido ensordecedor, el fuego... Sigue sin tener sentido, y sin embargo, lo acabas entendiendo...
Pasadas las fallas, Valencia se abre ante ti, inmensa, luminosa. Y paseas por ella, bajo el frío sol de marzo, admirando su arquitectura, sus playas, su Albufera... Y la Paella... aunque no te guste el arroz, tienes que probar esas paellas...
valencia en fallas

9/3/09

alma de hobbit [mis cosas]

A falta de más de mes y medio para mi cumpleaños, esaotra de alma hobbitona que habita en mí ya ha empezado a despertarse... La magia del teatro y del circo unidas en un mismo espectáculo han sido el detonante. Ya disfruté como una niña con el Circo del Sol. Espero poder hacerlo de nuevo con Cirque Éloize... Ya sólo queda esperar hasta abril...

cirque éloize [haz click en la imagen para visitar su página]

5/3/09

reencuentro [viajes]

Viernes. Salir corriendo de la oficina. Llegar al aeropuerto. Casi dos horas de turbulencias. Una cabezada rápida. Despertar en Sevilla. Reencuentro. Con una ciudad que sigue tan monumental, tan cálida, tan viva, como la descubrí hace siete años en las que fueron mis primeras vacaciones con Asier. Reencuentro. Con unas personas que siguen tan divertidas, tan íntegras, tan cercanas, como las conocí hace seis meses en la que fue una de las experiencias más intensas de mi vida.
Redescubrir las calles, el ambiente, ese arte andaluz que se respira en cada esquina... Disfrutar de la gastronomía, de esos tintos de verano que, aunque sea invierno, tan bien sientan... Hablar, reir, ponerse al día, conocer a esosotros, tan parecidos y tan distintos a aquellos compañeros de viajes y fatigas allá en Perú.
Lunes. Salir corriendo de casa de la Merchita. Llegar al aeropuerto. Casi dos horas de turbulencias. Una cabezada rápida. Despertar en Bilbao. Regreso a la oficina, a la rutina, a la espera impaciente de otro reencuentro.
la familia huachipera en sevilla

23/2/09

lo más probable [poemas]

Tal vez suceda.
Que no habrá mundo
más allá de tu horizonte,
que cesarán los vientos
y se calmarán los mares,
que el mundo se detendrá
en ese instante
en que te hable
y tu estés lejos
y no quieras escucharme.

O tal vez no.
Es más probable
que la vida siga
empeñada en seguir su curso,
sin importarle
que tú estés lejos
o que no quieras amarme.

Seguirá girando el mundo,
será lo más probable,
del mismo modo
impasible, insufrible, insoportable,
ajeno a mi y a mi desgracia
de intentar tocarte
y arañar con mis manos el aire.

Seguirá el mundo girando
y sin embargo,
se habrá detenido para mi
la vida en ese instante.

21/2/09

wine after work [mis cosas]

El día siguiente. El día siguiente te quieres morir. Cuando suena el despertador no hay fuerza en el mundo que consiga que abras los ojos y te encamines a la ducha. Pero el trabajo te espera. Tienes que hacerlo. Te consigues poner en pie, todavía con los ojos cerrados, y llegar al baño. La cabeza te estalla. La luz de los focos del baño te atraviesa hiriéndote como una daga afilada. Te duchas, te vistes y confías en que algo en el eslogan de tu maquillaje sea cierto y consiga esconder tus ojeras.

Un café. Una nausea. Una galleta. Un viaje eterno en autobús. Cuando por fin consigues llegar al trabajo, no hay tregua. La guerra que abandonaste el día anterior en la oficina continúa, y enseguida el teléfono comienza su fuego cruzado contra tí.

El día siguiente. Entonces te arrepientes. Te dices a ti misma que nunca lo volverás a hacer, que tienes que poner un poco de orden en tu vida, que tienes que ser más responsable... La otra y su discurso de siempre...

Pero entonces repasas mentalmente las conversaciones, las risas, la sensación de libertad y descanso, de desconexión... Y en ese momento, esaotra gana la batalla. En ese momento, sabes que la próxima vez que suene el teléfono o recibas un email para quedar con tus amigos dirás que sí... aunque sea jueves... aunque estés en mitad de una guerra...
wine after work

10/2/09

entropía [mis cosas]

Aquí estás. Otra vez. Frente a la página en blanco. Si saber qué decir, por más que escribas. Y sin embargo necesitas escribirlo. No puedes hablarlo. Con nadie. Ni con él, que conoce lo que se esconde bajo cada pliegue de tu esencia. Ni con ella, que siempre sabe estar cuando tiene que estar y desaparecer cuando es debido. Ni con esaotra, que a todo le busca un porqué, un razonamiento diseccionado con bisturí bajo su pulso de hierro. Con nadie. Porque ni siquiera tú acabas de comprenderlo, de comprenderte...

Le das vueltas. Intentas escribirlo, expulsarlo de ti en forma de palabras, vomitar cada letra que se te agolpa en la garganta. Y una vez más, fallas. Y todo el sentimiento se convierte en frases no dichas ni escritas, que se amotinan en alguno de esos pliegues oscuros a los que nadie accede y que te van empujando poco a poco al pozo de la entropía...

Entropía: Tendencia de los sistemas aislados que con el paso del tiempo se vuelven caóticos.

30/1/09

todo lo llenas [poemas]

Todo está dicho y, sin embargo,
no puedo sino repetirlo.
Que antes que tú, amor,
antes que tú, nada,
nada había que llenara este vacío.

Pero llegaste, con tu alegría y tu tristeza,
con tu calma y con tu guerra,
con tu viva vivida cayendo de los bolsillos.

Y allí estaba yo,
que no sabía que esperaba, y te esperaba,
sin embargo.
Yo, que repetía sin repetir
un todo que parecía ser pero no era.
Yo, que nunca había dicho lo dicho con palabras llenas...

Hasta que llegaste tú para hacerme vivir,
y ser, y estar completa,
y no poder sino repetirlo:
todo lo llenas, amor, todo lo llenas...

25/1/09

los tiempos que corren [mis cosas]

El viento gritando desastres. El telediario reflejando la cara más mezquina del hombre. El mundo sentado frente al televisor esperando el cambio. La historia repitiéndose una y otra vez... Y tú viviendo, con tu pan y con tu casa, con tu familia y tus amigos... Con la felicidad y la culpa de ser feliz y estar a salvo, con los tiempos que corren.

18/1/09

hablando con él [mis cosas]

Sábado. Un café de media tarde. Un paseo. Unos vinos. Una cena informal. Un cóctel en un bar de esos que huelen a puro, ponen boxeo por la tele y la media de edad ronda los cincuenta. Pero que tiene la música suave y se puede hablar... seguir hablando... continuar con la conversación que se inció en el café, continuó en el paseo, siguió durante la ronda de vinos y se alargó durante la cena. ¿De qué hablamos? Después de un día juntos, después de casi ocho años... Lo pienso y de verdad no sé de qué hablamos, pero sé que el día de ayer fue tranquilo y feliz, y que vivo contando las horas que faltan para que comience de nuevo el fin de semana y pueda seguir hablando con él...

15/1/09

i ♥ bilbao [mis cosas]

Dar un paseo tranquilo entre el bullicio de la gente a la salida del trabajo y encontrarte en la Gran Vía con una serie de estátuas de Rodin es sólo una más de las millones de razones por las que me gusta Bilbao...

el pensador de rodin en la gran vía de bilbao

12/1/09

hasta el año que viene [mis cosas]

Algún día tenía que suceder. Por mucho que no quieras enfrentarte a la realidad, al paso del tiempo, todo acaba llegando... A veces puedes retrarsar un poco los acontecimientos, pero si no quieres ser tachado de loco o de excéntrico, tienes que amoldarte a la imposición del calendario, a las convenciones, al tiempo razonable en que las cosas deben suceder... Así, un 12 de enero, a las 21:30 horas, he encerrado de nuevo en una caja la Navidad hasta el año que viene.

9/1/09

mundos posibles [ficciones]

mundo unoSólo la niña lo vio. Intentó escabullirse de la mano de su madre para correr en su auxilio, pero le fue imposible. Mientras era arrastrada entre la gente camino al calor de su casa, vio como la luz de aquel pequeño ser se iba extinguiendo poco a poco, bajo los pies del torbellino de personas que caminaban con prisa por la Gran Vía, con la vista puesta en ese mundo paralelo y gris en el que viven los adultos... y en el que mueren las hadas.
mundo dos
La niña lo vio al instante. Su madre, al sentir el tirón de su brazo, se detuvo a ver qué ocurría. Dirigió la vista hacia donde apuntaba la mirada preocupada de la pequeña. Le costó, pero finalmente alcanzó a ver el tenue brillo entre los pies del torbellino de personas que caminaban con prisa por la Gran Vía. Niña y madre sólo tuvieron que mirarse un instante para comenzar a avanzar juntas hasta aquel pequeño ser, haciéndose paso entre la gente. Minutos después, el hada reposaba brillante en el hueco de las manos de la niña, camino al calor de su casa.

31/12/08

balance [poemas]

Lucho a diario, con todas mis fuerzas,
como si cada día fuese a ser el último de mis días.
Lucho por lo imposible,
por lo que mi cabeza sabe que no puede ser,
y mi corazón ignora en su agonía.

Por seguir viendo la cara amable del mundo,
el milagro de la vida,
la magia de la navidad,
la esperanza al otro lado de la orilla.

Por seguir siendo siempre niños todavía,
por dar gracias al cielo
por cada trozo de pan
y por cada caricia.

Pero el telediario escupe cada día
la verdad de lo que somos,
lo que escondemos tras esta gran mentira.

Pero me siguen faltando personas,
que deberían estar y no están,
con las que quisiera celebrar mi dicha.

Pero me canso a veces de jugar
y sólo quiero mi sofá,
para ver cómo va pasando la vida.

Pero pasan los años y se hace cada vez más cuesta arriba...

Y ahora toca hacer balance
y celebrar que todavía seguimos con vida,
y se me mezclan los recuerdos,
las noticias,
la familia,
la oficina,
las ganas de gritar de rabia,
de llorar de pena,
de reír de alegría,
de bailar,
de dormir,
de emborracharme,
de desaparecer,
de correr hasta caer rendida.

Y ese es el balance: la lucha
por seguir conviviendo cada día
con el duelo eterno entre mi corazón y mi cabeza;
por seguir aunando fuerzas
para que no muera nunca esa niña
que hace que la mujer que soy siga con vida.

25/12/08

paisaje navideño [mis cosas]

Días raros, de contradicciones, de mezclas imposibles, de sentimientos encontrados. Emoción al pensar el mejor regalo para cada una de las personas que quieres. Culpabilidad por ser un engranaje más de la gran maquinaria del consumismo y el capitalismo. Pena por los que no están _por los que no quieren y por los que no pueden_. Alegría por la celebración, por las comidas en familia, por las caras de los niños... por esa pequeña Wendy o ese pequeño Peter Pan que habita en tu interior y que se esfuerza por seguir volando a Nunca Jamás a pesar del frío del Invierno... La melancolía cubriendo suavemente cada uno de tus días en estas fechas.

13/12/08

mi salvaguarda [poemas]

Porque me salvas a diario
de ese naufragio que existe sólo en mi cabeza.

Porque consigues que mire
más allá del lienzo que dibuja y desdibuja
cada día la rutina y la impaciencia.

Porque me das la calma.
Porque me haces olvidar mis penas.
Porque eres siempre mi bandera blanca
en medio de la guerra.

Mi barca en el océano.
Mi cuerda en el precipicio.
Mi oxígeno bajo el agua.
Mi paraguas en la tormenta.

9/12/08

relajarse en la ciudad más estresante del mundo [viajes]

A priori, Nueva York no es una ciudad a la que uno vaya a descansar, o por lo menos, si decides hacer un viaje para desconectar del mundanal ruido, quizá la Gran Manzana no sea una de las opciones más probables... Pero el caso es que allí acabamos Asier y yo, en nuestras particulares vacaciones de noviembre, con muchas ganas de hacer muchas cosas y de no hacer ninguna.

Así, Lonely Planet en mano, llegamos a Nueva York, como lo hace todo el mundo, mirando con la boca abierta a las alturas, apabullados por la grandeza de sus edificios y por su enorme oferta de actividades. Y conseguimos escuchar la suave música que mece el mundo y que late debajo del asfalto.

Paseamos, leímos, reímos, vimos lo que nos dió tiempo a ver sin prisas _que fue mucho_ y nos trajimos de vuelta el recuerdo de una ciudad increíble _viva las 24 horas del día y de la noche_, de una gente, los neoyorkinos, muy amable y multicultural, y sobre todo, las pilas cargadas para una temporada...

asier y yo en brooklyn con manhattan de fondo [haz click sobre la imagen para ver el album completo]

7/12/08

volver [mis cosas / viajes]

Disfrutas con cada vuelta de llave que das. Reconoces en la oscuridad las formas, mientras tu mano hace un recorrido que no olvida, a pesar del tiempo, hasta el interruptor. La luz. El reconocimiento de lo que es tuyo, de tu espacio, tu casa, tus rutinas, el suave aroma del día a día de tu vida.

El agua caliente corriendo por tu espalda. Un pijama limpio. Y tu cama. Tu cama, al fin. Aunque tu hogar está allí donde él te tiende su mano, tras diez días caminando sin tregua por la Gran Manzana, sientes que has vuelto, que la vida comienza de nuevo mañana, que lo mejor está aún por venir...

26/11/08

egoísta [poemas]

Días en los que te odio.
En los que sería capaz de matarte.

Pero tú siempre así,
la eterna risa en los labios.
Como si en la vida no existiese nada malo.

Y yo negra, como un grajo.
Como un buitre que busca en la carroña.
Y tú, estúpido, siempre a mi lado.

Necesito reír pero no puedo.
Quizá sea mejor que huyas:
Yo soy tan egoísta que no puedo vivir sin ti.

22/11/08

mendigo [ficciones]

Sobre sus ojos, la belleza incomparable del cielo abierto. Un regalo para la vista, el cielo sembrado de estrellas y la luz de la luna llena, redonda, perfecta... Pero esa manta es incapaz de evitar que el viento frío del invierno cale hasta los huesos, y esos cartones no amortiguan la dureza del suelo.
[Sirva esto como pequeño homenaje a todas esas personas que salen adelante cada día sin un lugar donde esconderse del mundo, y para aquellas otras que, como la merche, luchan por ellos, por hacer de este mundo un lugar mejor]

21/11/08

la memoria rota [poemas]

Siempre juntos, enamorados.
La eterna juventud de la vejez
y el amor contado en años.

Él la besaba, bello y largo;
y alababa su pelo de oro,
sus enormes ojos,
sus tibias manos.

Y ella sonreía, por lo bajo.
La amaba y reían juntos, enamorados.

El tiempo, siempre el tiempo, envenenado,
se enamoró de ella y, celoso,
lo apartó de su lado.

Pero ella no amaba al tiempo,
aunque éste se durmió en su regazo:
se apoderó de ella, de su mente, de sus manos.

El tiempo envenenado la envenenó,
enajenó sus cabellos blancos.
Y ella, enfadada, se entregó.

Cambió el presente y el porvenir
por sus recuerdos pasados:
y en ellos se durmió, entre sus brazos.

Nadie podrá ya conversar con ella
porque ella vive con él, en el pasado.

El tiempo, asesino, nos los robó:
primero a él de un golpe,
y después a ella, paso a paso.

Pero no conseguirá el tiempo su amor;
porque él la espera,
quizá en alguna estrella,
y ella vive, mientras poco a poco su luz se apaga,
feliz, creyendo estar todavía entre sus brazos.

[A Rafael y Griselda, mis abuelos, que tanto se amaron]