esa otra que soy yoesa otra que soy yo

30/1/11

si no hubiese un contigo [poemas]

Nos encontraremos al final del día,
saborearemos juntos la rutina,
justo antes de romperla
inventando cada noche una historia nueva
entre las sábanas,
en la cocina,
en la bañera.
En cualquier rincón que nos recuerde
que estamos solos y a salvo,
que hasta aquí no llega la tormenta,
que el mundo se duele a veces,
que caen países,
que estallan guerras,
que se pierden a veces los amigos,
que se mueren los seres queridos,
que la vida siempre aprieta un poco más,
que sería insoportable si no hubiese un contigo.

27/1/11

liberación [ficciones]

Sintió frío, de pronto. Como una autómata, se dirigió al teléfono. El auricular también quedó manchado de sangre cuando colgó. Tras la llamada, se sentó de nuevo junto a su cuerpo inerte.

26/1/11

días que se agotan [poemas]

Días que se agotan
entre facturas y cafeteras.
Maquillaje para maquillar ojeras;
agua caliente para calentar conciencias.

Días que se agotan
sin tiempo para ser sentidos.
Prisas vestidas de traje y corbata;
tacones resonando con fuerza contra la acera.

Días que se agotan
cargados de problemas de primer mundo;
que se agotan y me agotan,
que me hacen olvidar mi esencia.

Y de pronto tu mano en mi cadera,
bajando suavemente entre mis piernas,
tus palabras prometiendo besos;
tu paz en medio de mi guerra.

Se agota el día y yo me agoto en tu esencia.
Y llega de pronto el equilibrio.
Se nivela mi balanza. Cesa la tormenta.

14/1/11

mi espejo [poemas]

Por esa mirada que me hace bonita,
por esos labios que me susurran palabras prohibidas,
por todo lo que ves cuando me miras,
por lo que me dices, y por lo que callas,
aunque me lo cuenten tus pupilas.

Porque tus manos encuentran siempre
el camino a mi deseo;
porque sabes encontrar en la oscuridad
el límite de mi cuerpo.

Porque siempre me reflejas
más de lo que cuenta mi espejo;
porque siempre me devuelves
mucho más de lo que entrego.

No te amo sólo por lo que eres y por lo que no;
te amo por lo que provocas que sea yo.

9/1/11

mis treinta [mis cosas]

Éste es el año. Ha comenzado la cuenta atrás. Por más que intentes aplicar aquello de que las cosas tienen la importancia que les das, la sientes. La presión. Esa que imponen las convenciones establecidas. La que marca la mirada de tu madre cuando te ve, tras otro fin de semana desaparecida. La que te lanzan con sus indirectas los que ya llegaron a ese punto donde tú no quieres llegar aún, cuando te maquillas de nuevo para salir de fiesta. La que te recuerda tu nevera cargada de cervezas, bombones con licor y yogures caducados. La presión que vive latente en tu propio interior, ese reloj que intentas ignorar pero que martillea con su tic-tac insistentemente en tu cabeza, en tu vientre...

El futuro llamando a tu puerta. Y tú bailando tu último tango en París, quemando tus últimos cartuchos, viviendo con los pies a dos palmos del suelo, con la cabeza llena de pájaros y el alma llena de recuerdos... Éste es el año. Comienza una nueva década. La de sentar la cabeza. Toda esa presión te lo recuerda. Pero ya has vivido esto antes. Puedes seguir ignorando la presión un poco más, aunque te pillen tus treinta...

1/1/11

medianoche [ficciones]

Cuando llegó a la sala de espera, estaba casi vacía. Las 3 ó 4 personas que esperaban allí dirigieron sus cansadas miradas hacia ella por un momento para volver enseguida a dirigirlas a algún punto indeterminado del infinito, como si quisiesen ver más allá de las paredes de aquel hospital.

Tan pronto como la enfermera aparcó en un rincón su silla de ruedas y la dejó sola, el frío del silencio la rodeó y la sensación de vértigo, de estar en el sitio equivocado, se hizo más patente. Más dolorosa. A pesar de los calmantes que le habían inyectado en la ambulancia, un intenso dolor le recorría la espalda, tenía las piernas adormiladas, y el collarín que le habían colocado le molestaba en el cuello. En su mente, se acercaba a aquella curva una y otra vez. Y una y otra vez perdía el control de su moto... La estaban esperando... Aquello no podía estar pasando.

De pronto, el sonido del televisor la hizo reaccionar. Un enfermero, divertido, ajeno a lo que sucedía en aquella sala de espera, subía el volumen del aparato, haciendo caso omiso del cartel que rezaba justo debajo ‘silencio’. La hora estaba llegando. Ella sabía que era sólo una noche más, que tendrían mucho que celebrar a partir de entonces. Sabía que había tenido suerte. Sabía que no tenía que llorar… Pero faltaban sólo dos minutos y estaba allí, sola, perdida en ese angustioso silencio que ni el histriónico sonido del televisor conseguía disipar… Un minuto… Tan cerca y tan lejos de casa…

Cuando llegó a la sala de espera, estaba casi vacía. Recorrió con su mirada las caras que se volvieron perezosas hacia él. Su mirada se iluminó cuando se encontró con la de ella.

Mientras se besaban, a ella el collarín le seguía haciendo daño en el cuello, tenía las piernas adormiladas, y un intenso dolor le recorría la espalda. Pero él estaba allí. Cuando la aguja del reloj señaló la medianoche, entraron juntos en el nuevo año. Y todo lo demás, dejó de tener importancia.

26/12/10

el peso del tiempo [mis cosas]

Otro año que se agota. Toca hacer balance. Y no puedo. Me pesan demasiado los recuerdos. Todo lo que somos es lo que hemos vivido. Cada decisión que hemos tomado. Cada camino que hemos seguido. Es difícil mirar a tu pasado frente a frente y no juzgar, no caer en la tentación de querer cambiarlo en algunos casos o de desear volver a él en otros, aún sabiendo que sólo es una versión idealizada de tu mente.

Hay que coger fuerzas en esos casos para huir de ese 'cualquier tiempo pasado fue mejor', para no abandonarse a la melancolía de pensar en los que ya no están o los que están lejos, y seguir mirando al futuro por los que todavía luchan a tu lado en la trinchera. Y hay que ser fuerte en los otros, para no torturarse por las decisiones incorrectas, por las palabras no dichas, por los olvidos, por las peleas...

Puedo recordar Perú y los niños que dejé atrás con su vida y su tragedia... Puedo recordar Bolivia... Puedo recordar el viaje que no hice a Marruecos y que se convirtió en otro a India y Nepal... Puedo recordarla a ella, que decidió tener otra vida... O a él, que no pudo tenerla... Puedo recordar cada paso que he dado en la dirección correcta... Y cada paso que me ha alejado del camino...

Me pesan demasiado los recuerdos. No haré balance. O tal vez ya lo haya hecho. Soy y estoy, por cada instante que he vivido. Y seguiré viviendo con todas mis fuerzas, aunque cada año me pese un poco más el tiempo, aunque tenga que andar y desandar el camino...

14/12/10

extraños [mis cosas]

Ayer, de camino a una reunión de trabajo, vi cómo un hombre se caía en la calle. Por instinto, corrí hacia él. Como había bastante distancia entre los dos, mientras me acercaba me dio tiempo a pensar qué haría cuando llegase hasta él... Estaba tendido boca-abajo, ¿intentaría girarle?, ¿levantarle?... Pasaron sólo segundos, pero en ese tiempo me asaltó el miedo. Ese miedo infranqueable que separa a dos extraños; ese miedo que nos envuelve en una burbuja imaginaria que no se traspasa... Tu espacio. Mi espacio. Los extraños no entran en mi círculo.

Justo cuando llegué hasta él, que seguía tendido en el suelo, bajo la lluvía, otro hombre llegó también corriendo. Lo rodeó con sus brazos, lo giró, le preguntó cómo estaba. Yo miraba atenta, cerca pero lejos, dentro de mi burbuja. El hombre parecía aturdido, perdido... Mientras el otro hombre le ayudaba a incorporarse, yo me encargaba de coger su maletín, de llamar a una ambulancia, de gestionar el miedo... Ayudando desde dentro de mi burbuja.

Cuando la ambulancia se lo llevó y me despedí del otro hombre, el que lo había levantado y el que le había hablado muy cerquita y con mucho tacto hasta que vinieron los sanitarios, le di las gracias. El hombre me miró perplejo y preguntó por qué, si nada tenía que ver yo con el otro hombre, le daba las gracias. Le dije que se las daba por ser así, porque si algún día me sucedía algo similar estando sola, me gustaría que me encontrase alguien como él. Sonrió y nos despedimos.

Lo que no le dije es que ese gracias se lo daba también por lo que había hecho por mi, sin saberlo: Recordarme que, a pesar de los telediarios, existe la bondad en el mundo... Recordarme que todavía hay quien traspasa sus burbujas... Recordarme mis propios recuerdos... Recordarme que un extraño puede salvarte.

7/12/10

el tiempo que nos queda [poemas]

Somos un ejército de dos soldados contra el viento,
contra el tiempo que nos queda y que nos mata
por cada segundo que perdemos en no celebrarnos.

Soldado, lucha conmigo.
Apaga tu pena,
descorcha otra mañana,
bébeme la boca
y olvidemos juntos
que pronto no quedará nada.

Soldado, lucha conmigo.
Por ti. Por mí. Por lo que somos.
Por lo que seremos. Por lo que fuimos.

Soldado, se valiente,
aprovecha tu suerte,
mira al futuro frente a frente.

Vive la vida, que no hay otra,
que no somos otra cosa
que el tiempo que nos separa de la muerte.

24/11/10

the show must go on [poemas]

Quiero regalarte alegrías cada mañana,
hacerte sonreír, evadirte de tus problemas,
borrar de tu frente las preocupaciones y las dudas,
y dejar que sólo entre el sol en nuestra cueva.

Quiero bastarte,
y no te alcanzo...
Y al fin me convierto yo también
en uno más de tus problemas.

Gira la vida en torno nuestro,
con sus desdichas,
con sus miserias,
con su cansancio
y con su pena.

Y nos alcanza, nos aprieta,
nos tortura, nos golpea.
Y la sonrisa es sólo maquillaje.
Y lloramos en silencio tras acabar la fiesta.

Pero seré feliz mientras lloremos juntos,
y seré para ti la paz tras la tormenta.

Te regalaré sonrisas cada mañana.
Si tú quieres,
encontraremos juntos, como siempre hacemos,
el camino entre la niebla.

23/11/10

don´t forget 1972 [ficciones]

Después llegaron todos los premios. Su vida pasó de pronto a estar al otro lado de la cámara, ese otro lado en el que no se sentía tan cómodo. Pero no supo cómo detener el destello de los flashes. El mundo entero aplaudía su foto. Su nombre estaría escrito ya por siempre en las páginas de la Historia... Y sin embargo, él cambiaría todo lo que era por que la Historia lo olvidase, por poder olvidar él mismo, por no ser él el que tuvo la suerte de estar en el lugar preciso en el instante preciso. Gracias a él y aquella instantánea la verdad corrió libre. Pero ahora... Ahora, cada noche, la instantánea volvía a cobrar vida en su cabeza. Tanto tiempo después...

18/11/10

pastillas contra el dolor ajeno [mis cosas]

Derrotada. Arrastro los pies a la salida del trabajo. Avanzo mirando sin ver cómo la lluvía rebota contra el suelo. Como una mala copia de mi misma. Sólo alguien que camina sobre mis tacones y bajo mi abrigo, que pregunta, y responde, y mira, y sonrie, y respira... y se siente agotada, frustada, vacía... Ese alguien que se me parece pero que no soy yo, sigue andando por inercia, por intuición, por instinto, porque en el fondo sabe que hay que seguir en movimiento...

Veo la luz verde de una farmacia. Decidido recurrir una vez más a la química. Y entro derrotada, arrastrando los pies, mirando al suelo, con mi pena. Y pido caramelos para el primer mundo. Placebo que me ayude a salir de mi agujero. Se lo pido a la dependienta ofreciéndole mi mejor máscara, la que tiene dibujada mi mayor sonrisa, como si eso de los aportes vitamínicos, los ansiolíticos o el ginseng no fueran conmigo...



Mientras ella busca mi felicidad en capsulas, yo recorro el mostrador con ojos cansados. Y lo veo. Una caja roja. Un logotipo conocido. Médicos sin fronteras. Pastillas contra el dolor ajeno. 1 euro. Mi mente se pone en funcionamiento. Me vienen a la memoria imágenes de Berlanga en sus últimos años, colaborando con una campaña a la que no terminé de prestar atención... Me acerco, cojo una caja, la miro, la leo y me estremezco al tiempo que la farmaceútica llega con mis pastillas. _Me llevo también esto_.




Llego a casa y saco las dos cajas de la bolsa. Me quedo con esa pequeña caja roja, saco el prospecto, lo leo. Y una vez más me estremezco. Una sonrisa se dibuja bajo mi máscara por primera vez en el día. Me rio de lo buena que es la campaña. Me rio de lo estúpida que soy. Me rio de vergüenza por haber llorado. Me rio por la otra caja que he sacado de la bolsa. Me rio por no llorar... otra vez. En esta ocasión por sentirme culpable de mi propia pena. Por participar en esta epidemia que parece recorrer nuestro acomodado primer mundo, en el que tenemos todo lo que necesitamos para sonreir, y aún así, lloramos. Amargamente.






Tenemos problemas... Claro que los tenemos... Nuestro dolor es real. Perdemos amigos, vemos morir a seres queridos, hacemos renuncias, nos dedicamos a trabajos que no nos llenan... No necesitamos medicinas... Necesitamos... Equilibrio. Perspectiva. Conciencia. Empatía. Para poder llorar nuestros pequeños dramas y seguir adelante. Para no olvidarnos de los otros, de los grandes dramas, de los reales, de los que de verdad son importantes. Quizá... Quizá si pensamos más en el dolor ajeno, se nos olvide de pronto el nuestro...



El anuncio: Luis García Berlanga - MSF Pastillas contra el dolor ajeno
La web:
Pastillas contra el dolor ajeno - Médicos sin fronteras

16/11/10

encerrada [ficciones]

La lluvia caía a intervalos. Cada vez que decidía vencer la pereza y salir a la calle, la lluvia volvía a arremeter con fuerza contra los cristales, frustrando cualquier plan de huída. Sucedía un día tras otro. Ya no recordaba desde cuándo. Estaba resultando demasiado largo aquel invierno.

De pronto una mañana, cuando abrió los ojos, el sol la estaba esperando. Resuelta, saltó de la cama, se puso la ropa y salió a la calle. Caminaba decidida. Sabía a dónde dirigir sus pasos.

Cuando el espejismo del sol desapareció y el invierno se descargó de nuevo en forma de aguacero, estaba preparada. Con sus nuevas botas de agua y su paraguas multicolor nunca más volvería a ver la vida desde el otro lado del cristal.

9/11/10

tópicos [poemas]

Sobrevivir contigo en las mañanas de resaca,
salir a flote después de la tormenta,
ordenar de nuevo los cajones tras el huracán
y volver a llenar de comida la nevera.

Arrancar otra hoja al calendario,
deshacer una vez más las maletas,
volver a oir nuestra canción
y acordarse a diario de regar las macetas.

Compartir la pasta de dientes,
pagar las facturas a tiempo,
sonreir al recordarnos
y jugar como si cada instante fuese eterno.

Hacer listas de la compra,
soñar viajes a mundos perdidos,
imaginar habitaciones de colores
y desayunar tarde los domingos.

Cumplir todos los tópicos,
todos,
e inventar alguno más,
siempre que sea contigo.

25/10/10

I maratón fotográfico el correo barakaldo 2010 [mis cosas / fotografía]

Seguir prácticando con la cámara, caminar, descubrir detalles desconocidos en lugares muy conocidos, disfrutrar del sol de otoño, reirse con los amigos... Difícilmente conseguiré un premio y, sin embargo, ya lo he conseguido...


fotografiando barakaldo [haz click sobre la imagen para ver el album completo]
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Fotos de Asuntzi I Maratón Fotográfico de Barakaldo 2010

20/10/10

lo que no soy ni necesito ser [mis cosas]

Llevo demasiado tiempo viviendo en un bucle. No me había dado cuenta hasta ahora. Pero de pronto me he parado a pensar, y me he percatado de que llevo demasiado tiempo encerrada en mi misma precisamente por luchar por la idea de seguir siendo yo misma, sin saber que ya lo era...


sigo aquí... [mis cosas]... hay días [relatos]... cambio de aires... [mis cosas]... y otra vez, la realidad [poemas]... Podría seguir. Es un tema recurrente en mi. Lo sigue siendo, años después. Creo que llevo así toda la vida. Y de pronto... De pronto _o poco a poco aunque estuvise quemando mis últimos cartuchos antes de admitirlo_, he tomado conciencia.


Conciencia. Seguridad. Confianza. Entendimiento. Certeza... De que no necesito cambiar. De que no me tiene que dar miedo hacerme mayor. De que aunque crezca, aunque madure, aunque tenga un "trabajo gris" para pagar la hipoteca, nunca voy a dejar de ser esaotra: la que rie, la que sueña, la que juega... Pero también y sobre todo _y esto es lo más importante porque se me estaba olvidando_, la que conoce su suerte y quiere dejar de huir. La que seguirá escribiendo siempre a la inocencia perdida porque es un gran tema para llenar páginas de literatura, pero sin dejarse arrastrar a un mundo irreal donde sufro pensando en lo que no tengo, en lo que no hago o en lo que no soy, olvidándome de todo lo que sí tengo, sí hago y sí soy.


Seguiré siendo esaotra, con sus dos mitades. La que vive y la que sueña. La que trabaja y la que viaja. Pero una no renegará de la otra. Me quedaré con lo mejor de las dos mitades. Seguiré trabajando y construyendo un futuro. Y seguire pensando en Oz, y en Nunca Jamás, y en vivir en un cuento, pero lo haré con la conciencia tranquila de que estoy viva, feliz y plena con mi vida, con mi edad y con mi suerte. Que es mucha más de la que merezco. Y no la voy a desperdiciar llorando por lo que no soy ni necesito ser.


18/10/10

I martxa popular subida artxanda el correo [mis cosas / fotografía]

Domingo por la mañana. Bilbao. Lluvía. 4.500 personas a las que no les ha importado mojarse. Cerca de 11.500 euros recaudados para la casa de la Misericordia. 8 kilómetros de recorrido. Un buen plan para oxigenarse y pasar un buen rato con los amigos.

subida a artxanda [haz click sobre la imagen para ver el album completo]
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5/10/10

nunca jamás [mis cosas]

Vives la vida como si nada pudiera pasarte. No piensas en el mañana. Ni en las consecuencias de tus actos. Ni en la diferencia entre el querer, el poder y el deber. Ves los problemas de lejos, como si no fueran contigo... Dicen que cuando eres joven, te crees inmortal.

Pero al final, el tiempo pasa y dejas de ser joven. Y por más que quieras seguir viviendo en tu pequeño país de Nunca Jamás, la vida nunca deja que lo hagas.

Hoy voy al funeral de una gran mujer. No la conocí tanto como hubiera querido, pero he aprendido a admirarla a través de lo que todos a mi alrededor decían de ella. Era un cascabel; una de esas personas que siempre tienen una sonrisa en sus labios y una frase ingeniosa y divertida preparada, capaz de arreglar cualquier situación. Se ha ido, con su sonrisa y con sus bromas. Y es injusto. Y no quieres que sea verdad. Pero lo es.

Y das un paso más por el sendero que te aleja de Nunca Jamás.

3/10/10

cuestión de técnica [fotografía / mis cosas]

Desde que llegó a mis manos mi Canon EOS 350D allá por 2005 he estado haciendo fotos, con mayor o menor éxito, sin preocuparme demasiado por la técnica. Lógicamente, en todo este tiempo, he ido aprendiendo cosas, leyendo de aquí y de allá, practicando... Pero nunca había hecho un curso donde alguien me enseñase de primera mano cuál es la mejor técnica para conseguir buenas fotos digitales. Y por fin me he decidido. Acabo de terminar un curso de fotografía digital.

Y me ha encantando hacerlo. Me ha encantado y me ha horrorizado a un tiempo. He aprendido muchas cosas. Buenas cosas. Cosas que si quieres saber de fotografía debes saber... Pero he tenido exactamente la misma sensación que experimenté en la carrera: Me gusta escribir. Siempre me ha gustado. A priori, el periodismo debería encajarme como anillo al dedo... No. En absoluto. La carrera me pareció fascinante, muy enriquecedora, pero no conseguí meterme en ese traje ajustado que hay que enfundarse para conseguir una buena 'técnica' de escritura. Yo sólo escribo. Sin ninguna norma. Sin ninguna técnica. Sólo me dejo llevar por las palabras...

Con la fotografía me pasa lo mismo. Me gusta disfrutar del momento, de la sensación de encontrar de pronto el encuadre perfecto o el momento adecuado y disparar la cámara. Detener el tiempo, que nunca se detiene, en una imagen... Pero entonces surge la técnica. Y la técnica habla de mediciones. De cálculos que te indican con la precisión de un bisturí hasta qué punto puedes bajar la velocidad de obturación en función de la focal que estés usando. De ISOs. De pasos. De tercios. De leyes de reciprocidad. De temperaturas de color medidas en grados Kelvin... De histogramas que revelan la cruda realidad: Que en cinco años no he aprendido nada de técnica, sólo me he dejado llevar por las imágenes...

Pero ahora, gracias al curso, conozco la técnica. La probaré. Igual que probé la radio después de la carrera sólo para decidir que el periodismo no era lo mío... Puede que la fotografía tampoco lo sea, y tenga que seguir buscando... Pero ¿qué es la vida si no una eterna búsqueda de algo que nos llene, nos motive, nos apasione, nos haga sentir vivos?

azul bilbao

21/9/10

quimera [poemas]

Decir que el tiempo se me va
como arena del desierto entre mis dedos,
es sólo una copia más para intentar
expresar en vano de qué va todo esto...

Asimilar mi experiencia vital a las mareas,
que se dejan llevar por el influjo de la luna,
es sólo otro ejemplo manido para intentar
sacar de mi algo que tenga sentido...

Palabras vacías
resonando en el eco de lo ya dicho.

Aunque puede que al fin la vida sea sólo eso,
errar buscando palabras propias
y encontrar sólo lo que otros ya dijeron;
intentar cambiar a nuestro favor,
las reglas del juego...
Intentar,
sabiendo que es imposible,
detener en un verano eterno el tiempo.

12/9/10

responsabilidad [mis cosas]

Estás en medio de la vorágine de la vida, cuando la borrachera está en su punto más álgido. Giras y giras, fascinada por las luces, la música y las ondas de tu vestido nuevo. En cada nuevo giro te encuentras con sus ojos y sonríes, cada vez más alto, a carcajadas. Sientes la felicidad burbujeando en la boca de tu estómago. Olvidas tu edad, tu origen y tu destino. Sólo disfrutas del momento. Sólo eso.

Pero la vida avanza mientras tú giras, y te pasa por encima de pronto. Y tu sonrisa se convierte en una mueca y tu última carcajada se ahoga en tu garganta. La responsabilidad una vez más te apresa. Y tienes que ser fuerte. Y valiente... Y tienes miedo. Así que comienzas por respirar y concentrarte en no salir corriendo.

Respiras una vez más y tomas las riendas. De pronto tu edad te cae encima como una losa y haces lo que tienes que hacer. Y no tiemblas. No lloras. No huyes. Haces lo que tienes que hacer... aunque estés muerta de miedo.

28/8/10

desencuentro [ficciones]

Era una suerte haber tomado aquel desvío. Eso pensaba mientras la besaba, en cómo puede cambiar la vida con un giro en el camino.

Había planificado mucho aquel viaje; eran pocos los que se habían aventurado a hacer esa ruta en solitario. La naturaleza se volvía peligrosa en aquellas montañas y se contaban por cientos las historias de los que lo habían intentado y habían fracasado. Pero él deseaba con todas sus fuerzas llegar allí donde otros no habían llegado, conocer finalmente aquel castillo y la historia que encerraba entre sus muros.

Mientras la besaba, recordaba aquel deseo y se alegraba de no haberlo cumplido. Si no hubiese errado el camino, nunca habría acabado en aquel pueblo y nunca se habría topado con esos ojos negros que le hicieron de pronto sentirse en casa.

En la torre más alta del castillo, detrás de aquellas montañas donde la naturaleza se vuelve peligrosa, ella seguía durmiendo, ajena al mundo, sin saber que él había tomado el camino equivocado.

27/8/10

la conversación pendiente [ficciones]

Le quería decir tantas cosas... Había imaginado más de un millón de veces cómo sería aquella conversación, cómo se lo diría, usando qué palabras... Un discurso aprendido, madurado con el tiempo, interiorizado... Esta vez no se ablandaría, se mostraría firme al verla. Sólo le diría lo que le tenía que decir. De nada valdrían sonrisas, ni súplicas, ni tan siquiera lágrimas... Todo estaba claro en su cabeza.

Cuando llegó el momento, las palabras se esfumaron. Todo fue ocupado de pronto por un cruce de miradas y un abrazo en silencio.

Se fueron caminando juntos, olvidando que tenían una conversación pendiente.

17/8/10

momentos en india y nepal [viajes]

Sorprendidos por el monzón haciendo senderismo por el Parque Nacional de Sivapuri en Nepal:



Escurriendo la ropa para continuar:



En la entrada de un templo en India (Orcha):



India desde el coche:



Desde un rickshaw:



Desde un motorickshaw:



Andando por Delhi: