esa otra que soy yo

14/7/14

ángela [mis cosas]


El tiempo me roba nombres. Los años se amontonan sobre los recuerdos y me hacen cada vez más difícil regresar a ellos. Y tengo miedo. Miedo de que si los olvido a ellos, me olvide también de quién soy yo.

Se llama Ángela, como mi madre, y me cogía siempre muy fuerte la mano sin decir una palabra. Aquel año en que Perú me cambió para siempre. Que no se me olvide.

10/6/14

sin ella [ficciones]

Me quedé petrificada cuando la vi de nuevo. Desde luego era ella, la de siempre, pero el tiempo había pasado sobre ella sin piedad. La sonrisa con la que tanto soñé entonces, apenas era una mueca ahora. Aquel brillo en la mirada se parecía más a una lágrima a punto de caer que a la vitalidad de los días de vino y rosas. El pelo cano, enmarañado, el cuerpo lúgubre y encogido sobre su bastón. Era ella, sin duda, y lo dudaba al verla.

La culpa vino a mí, casi al momento. Pasaron ante mí, fugaces, todos los momentos de mi vida en los que me despreocupé de su suerte. De cuando en cuando pensaba en ella, es cierto, pero la pensaba lejana y feliz, lozana y despreocupada como siempre solía ser. Al fin y al cabo, la suerte me sonreía sin ella. Yo era feliz.

El pánico sobrevino a la culpa. Quizá fuese demasiado tarde. Me entraron las prisas. Me urgía volver a tenerla y ser felices juntos como deberíamos haberlo sido siempre. ¿Cómo no pude darme cuenta de que la perdía? ¿En qué momento olvidé lo importante que era para mí?

Me miró en silencio largamente y se alejó renqueando, sin decir palabra. Y aquí estoy desde entonces, dispuesta a recuperarla de nuevo. Dicen que los imposibles sólo lo son hasta que alguien los consigue llevar a cabo. La recuperaré. Y ya nunca más dejaré que nada ni nadie me la arrebate. Al fin y al cabo, ella no tiene la culpa; Libertad no se merecía un final así.

29/5/14

no me arregles [mis cosas]

Que una, a veces, se cansa de poner al mal tiempo buena cara, una sonrisa a los problemas y música para el alma.

Que una, a veces, se harta de seguir un maldito manual de autoayuda que no te ayuda en nada. Salvo si lo has escrito tú y te apellidas Coelho, que entonces sí te salva. Mantras de felicidad con precio de mercado que en la miseria cotizan al alza.

Que una, a veces, no quiere consejos, ni un hombro sobre el que llorar, ni un Dios al que dirigir sus plegarias.

Que una, a veces, no busca ser la jodida respuesta a sus dudas, ni la solución a sus problemas, ni el cambio que empieza en ti y que todo lo cambia.

A veces, una sólo quiere alguien que respete sus malos días. Y después, dar las gracias.

7/5/14

cuestión de supervivencia [poemas]

No es cierto que ahora conozca mejor el camino;
no me he hecho a mí misma, ni quiero;
no he elegido el color de todas las paredes de mi casa,
ni éste es el futuro que elegimos cuando niños.
No avanzo y me canso,
y sin embargo algunos días una palabra nueva me eriza la piel.
No aprendo de los errores más que de los aciertos,
tal vez porque sea imposible distinguir el mal y el bien
en la línea de sucesos que me trajo hasta aquí.
He dejado de creer en lo que creía
y he renegado de esa fe dormida
que a veces me late bajo la piel.
He amado a quien no me ha amado
y he engañado a quienes sí.
He traicionado promesas,
las más imperdonables, las que me hice a mí.
Me han sangrado las rodillas y he llorado,
y me he tragado lágrimas que no debí.
He perdido trenes
y sigo esperando algunos que sé, no van a venir.
He roto sueños
y sigo soñando cada noche que no puedo dormir.
He reído en soledad
y sigo buscando el eco de otra risa que me busque a mí.
He decidido seguir caminando, sin conocer el camino.
He aprendido a fijar el rumbo, sin tener horizonte.
Me he acostumbrado a dormir sin ti.
Madurar lo llaman algunos. Yo lo llamo sobrevivir.

19/3/14

el vuelo [ficciones / fotografía]


Que desapareció, dijeron, sin dejar rastro. Pasado el tiempo, archivaron su caso. La lluvia y el viento acabaron deshaciendo sus fotos en los postes de la ciudad. Alguien dijo unas palabras tristes en un simulacro de entierro sin cuerpo, y de cuando en cuando aparecen todavía flores frescas en el banco del parque donde solía sentarse a leer los días de sol. Que desapareció, dijeron, sin dejar rastro. Pero aquella tarde al entrar en su casa, yo vi caer la pluma junto a la ventana abierta. Y todavía resuena en mí el sonido de batir de alas, alejándose.


11/3/14

hay otras [poemas]

Las hay más listas que yo, más altas y más delgadas,
sin la dentadura, las vértebras y las ideas torcidas,
sin esta estúpida manía de seguir soñando imposibles
cada 14 de noviembre o cada 7 de marzo,
sin estos deseos enredados en melancolía,
sin este humor absurdo que dispara cinismo a bocajarro.

Las hay que no tropiezan
365 veces al año con el mismo día,
que no se pierden en sus propios zapatos,
que no olvidan las fechas rojas del calendario.

Hay otras que no son yo,
que te romperán menos,
pero nunca beberás esta pasión de sus labios.
Hay otras que no son yo,
que te cuidarán más,
pero nunca harán que te salves tanto.

3/3/14

la culpa [poemas]

Culpa mía,
que construí otro castillo de naipes antes del huracán,
que olvidé que tu medio natural son las arenas movedizas.

Culpa mía,
por haber garabateado tu nombre junto al mío sin pensar,
por haberle regalado una vez más mi felicidad al azar.

Culpa mía,
si sabía que tenías las maletas llenas de promesas incumplidas,
si ya había aprendido que el compromiso no reconoce tu firma.

No me atrevo a sacar de mi vida tu culpa y tus mentiras. Culpa mía.

8/2/14

el tiempo [fotografía]

01 - El tiempo.02 - El tiempo.03 - El tiempo.04 - El tiempo.05 - El tiempo.06 - El tiempo.07 - El tiempo.08 - El tiempo.09 - El tiempo.10 - El tiempo.
11 - El tiempo.

Serie sobre la temática "Tiempo", realizada como trabajo para clase en el Centro de Fotografía Contemporánea de Bilbao (CFC).

Más allá de los resultados, unas fotos más o menos mejorables, la experiencia de fotografiar a mis padres con sus recuerdos es inexplicable. Una experiencia preciosa, como ellos.




[Haz click para ver el álbum completo: el tiempo]

24/1/14

noches de besos sin nombre [poemas]

Que ya no nos devuelven sombras feroces los espejos;
ya no somos jóvenes y bellos,
y no temblamos de miedo,
cuando una mirada tímida nos desnuda en silencio.

Que ahora pisamos a fondo con rabia,
que ahora conducimos nosotros,
sin saber la dirección,
pero sabiendo lo que queremos.

Y es tan amargo el sabor de los sueños no cumplidos,
tan insípida la paciencia,
tan tristes las derrotas asumidas por el tedio.

Y sacas, pese a todo, cada día la fortaleza,
buscas causas más allá de tu ombligo,
e inventas nuevos retos que acallen lo que grita el silencio.

Pero cuesta siempre un poco más;
pesan demasiado los días,
los errores,
las deserciones,
los hasta cuándo,
los recuerdos...

Saca la pintura de guerra,
descorcha otra noche de besos sin nombre,
vamos a borrarles las arrugas a los espejos.

30/12/13

al 2014 le pido... [poemas]

Que no acaben ganando los malos,
y que no abandonen la partida los buenos.

Que sigan valiendo más los besos que el dinero,
y que las razones para reír ganen a la tristeza y los lamentos.

Que nos siga empapando la lluvia,
y que sigamos corriendo contra el viento.

Que no encontremos lo que buscamos,
y que nos sorprenda cada día el intento.

Que siga sonando la música por las mañanas,
y que caliente el amor en las noches de invierno.

Que no se nos marchite la esperanza,
y que no se nos agrien los recuerdos.

Que no olvidemos lo que prometimos ser,
y que no nos reflejemos solos en los espejos.

Que todavía hemos de aprender a volar,
y si tú me das la mano, yo vuelo.


29/12/13

manifestación de elefantes [mi actualidad]

Leí una vez que la razón por la que un enorme elefante no huye estando atado por una pata con una simple cadena es que lo atan cuando es tan pequeño que esa cadena es demasiado grande para él y, cansado de intentar zafarse de ella en vano, deja de intentarlo. Nunca se percata así de que al crecer, él es más poderoso que su cadena.

Cada nueva ley que nos despoja de un derecho aprieta un poco más la cadena que nos ata. Cada obligación moral hecha norma que nos impone una ideología que no es la nuestra, nos somete y nos anula como ciudadanos libres. Cada medida que busca perpetuar un sistema injusto en el que los ricos son muy ricos y los pobres son cada vez más y más pobres, nos hace rebelarnos para descubrir que la cadena es demasiado grande para nosotros. Intentamos zafarnos y somos sólo bebés elefante. Pero crecemos.

Cada marea, cada manifestación, cada NO que gritamos a lo que es injusto, es un paso que nos hace crecer, aunque la cadena se nos siga resistiendo. Ojalá cuando crezcamos lo suficiente para ser libres, no hayamos dejado de intentarlo.

9/12/13

imagíname [poemas]

Soy sólo trazos cuando son tus dedos los que me dibujan;
un lienzo sometido a los deseos del sinuoso caminar
de tu lengua por los pliegues de mi piel.

Imagíname cuadro en blanco
y vuelca tu imaginación en mí.

Seré, seremos juntos, la obra de arte definitiva,
cuando tus líneas se mezclen con mis curvas,
cuando se confundan nuestros colores con la prisa,
cuando la habitación sea un bodegón desordenado,
y se detenga para admirarnos, desnudos y exhaustos, hasta la vida.

21/11/13

verso atragantado II [poemas]

Me he callado tantos te quiero que quizá los tenga aún todos dentro, marchitos, hechos una maraña negra, agazapados tras los cascotes de este corazón que dejaste roto tras tu marcha. Y quizá en vez de decir un te quiero nuevo, si vuelves, saldrán todos los viejos volando de mi boca en una espiral que nos destruirá a los dos. Debes saberlo antes de comenzar el camino de regreso.

Pero vuelve.

Tengo tanto miedo a que me rompas tú de nuevo, que me estoy rompiendo yo dentro de mi propia coraza. Ya no me trago más te quieros.

Pero vuelve.

12/11/13

ahora [mis cosas]

Esta sensación de estar siempre de paso, como si la vida fuese una enorme estación y tu tren nunca acabase de llegar. Quizá ni tan siquiera sea tu tren lo que esperas, sino el de otro. El de ese otro que nunca llegará a sacarte de una vez y para siempre de ese anden de miradas perdidas, de sueños de humo, de promesas arrugadas en el fondo del bolsillo.

Todo era más fácil entonces, cuando nadie esperaba nada más de ti que cosas de chiquillos; cuando tú tampoco esperabas nada más que un rato de risas con los amigos. En qué momento comenzaste a ponerte metas, cuándo se fijó la palabra compromiso al diccionario de tus días, por qué las obligaciones ocuparon el lugar de los deseos. Con qué permiso.

No hay una fecha marcada en el calendario. Tan sólo un día sonó el teléfono y eras tú quien debía coger la llamada. Comenzaron a llegar facturas que no compraban sueños y trabajos que hablaban más de sobrevivir que de pasiones y anhelos. Llegó también la copa que dejó de buscar momentos dignos de recuerdo, para dejar paso a la mente en blanco. El querer desconectar de todos y de todo. El querer desconectar de ti. Vinieron también entonces los hospitales, los tanatorios y los cementerios. Las decepciones. Las renuncias. El miedo.

Y ahí estabas tú de pronto, esperando en esa estación que es la vida, sin pañuelo que agitar y sin promesas que gritarle al viento. O quizá con todas las promesas por hacerte. Quizá sea éste el momento. De dejarse llevar por la rabia, de dejar de esperar, de no abandonarse a vivir, aunque nos vaya la vida en ello.


"Brindemos que hoy es siempre todavía."
Ahora · Ismael Serrano

11/10/13

258 pasos [ficciones]


Me alejo. Doy 258 pasos exactamente. Ni uno más. Ni uno menos. 258 pasos que me alejan de ti. Lo sé porque los cuento. Se hace sencillo concentrarse en el sonido de los tacones sobre la acera mojada. Hace que pierda conciencia de que me estoy alejando. De que te pierdo. 258 pasos después, me detengo. El sonido de mis tacones resuena con más fuerza mientras regreso, con las mejillas tan mojadas como la acera.

23/9/13

ideas que merece la pena difundir [mis cosas]

¿Sueñan los humanos con mundos mejores?
¿Qué te empuja a cambiar un fin de semana, tu escaso y preciado tiempo de ocio, por acudir a un evento TED? ¿Por qué prefieres pasar dos días rodeada de desconocidos, dentro de un edificio escuchando charlas, a estar tranquilamente descansando en tu sofá?

Busco repuestas. Creo que no hago otra cosa en mi vida que hacerlo. No entiendo muchas de las cosas que ocurren a mi alrededor. Otras, las entiendo pero no me gustan. Y cuanto más injusta y convulsa es la realidad que nos rodea _y cada vez se vuelve todo un poco más complicado_ más preguntas me hago. O menos, mejor dicho. En realidad, todas se resumen en la misma. Voy a cada evento TED o a cada charla o congreso similar _incluso a cada manifestación_ con la misma idea en la cabeza: ¿Cómo se hace? ¿Cómo se produce el cambio? ¿Qué podemos hacer, qué puedo hacer yo, para que el cambio suceda?

Y a cada evento al que acudo escucho a gente increíble; gente con buenas ideas, voluntad y capacidad para cosas sorprendentes. Y siempre vuelvo sin la gran respuesta. Todavía no he encontrado varitas mágicas. Muy posiblemente porque no las haya. Pero he encontrado personas trabajando para aplicar otros modelos, otras formas de hacer las cosas en ámbitos tan dispares como la educación, la comunicación, la economía o la ciencia.

He conocido personas que como yo se hacen preguntas y buscan respuestas. Por eso vuelvo cada vez que tengo oportunidad. Porque veo que no estoy sola, que hay personas trabajando y luchando por cambiar el mundo, por hacerlo mejor, más justo. Sin grandes revoluciones que muevan a las masas y cambien el paradigma de un golpe y para siempre, pero sí con pequeños proyectos, pequeñas acciones que, sumadas, van añadiendo personas al cambio. Como una diminuta bola de nieve empezando a rodar.

Vuelvo del TEDx Zaragoza con un montón de nombres en la cabeza e iniciativas interesantes que investigar, como Carro de Combate, Knowcosters, Feeding ZgzMusethica, el Observatorio Crítico de la Energía... Pero vuelvo, sobre todo vuelvo, con esperanza. Y esa sensación no hay nada en el mundo que la iguale. Probadla.

19/9/13

contarte... [poemas]

Que ya no escribo con la insolencia de la juventud,
ni hago el amor con la urgencia de las hormonas recién estrenadas.

Que ahora pienso un poco más,
y hablo un poco menos _aunque siga siendo demasiado_.

Que ahora se me acumulan los inviernos,
y tengo tarjetas de visita para cuando visito cementerios.

Que mis mayores se hacen viejos,
y yo misma disimulo arrugas en el espejo.

Que sigo sin entender el mundo,
y cada vez dudo más de querer entenderlo.

Y… Que qué más da,
si ahora, como entonces,
me miras y me incendio.

Si sigo queriendo sorprenderte cada noche,
acompañarte en cada día,
guardarnos juntos en la caja de recuerdos.

Si sigues siendo mi conversación favorita,
las migas de pan en mi sendero,
la cuerda invisible que ata mis miedos.

Cómo contarte que contigo se me olvida que corre en nuestra contra el tiempo.

9/9/13

de nuevo, en el aire [mis cosas / mi actualidad]

Esta vez no he dudado. No durante mucho tiempo, al menos. Cuando Javier Domínguez me preguntó hace unas semanas si quería repetir la experiencia radiófica, volvieron a mí los mismos miedos, inseguridades e incluso la misma pereza que me sobrevino cuando me lo propuso la primera vez. Pero el buen recuerdo de la temporada anterior, los momentos de risas, de reflexión y de intercambio de opiniones que ha supuesto La Noche Despierta han inclinado con fuerza la balanza.

La idea que rondaba mi cabeza cuando dije que sí a colaborar en la radio ahora es más patente, viendo lo que ha supuesto en mí y la respuesta de quiénes han estado al otro lado de la radio, escuchando puntualmente o semana tras semana _gracias_ mi pequeña voz. Esa idea no es otra que el ideal que sigue empeñado en vivir en mi cabeza. Incluso en estos tiempos que corren.

Que la información es la base de la acción. Que el periodismo social puede cambiar las cosas. Que otro mundo es posible... Sí, soy tan idealista que sigo pensando que las ideas mueven el mundo. Y lo cambian. Y el mundo en el que vivimos necesita ser cambiado más que nunca. Si tengo alguna certeza es la de que no conseguiré con unos minutos de risas, tuits y noticias cambiar conciencias, ni lo pretendo. Sólo espero que alguien más al otro lado se pare a pensar las cosas como lo hago yo semana tras semana. Aunque nuestras opiniones diverjan.

El cambio de programa, y con él de horarios (todos los lunes a partir de las 21:00 horas, en Radio Euskadi, claro), no me permitirá desarrollar los temas en el blog cada semana. Dejo como carta de presentación el de hoy... He pensado en iniciar un debate sobre el papel de los medios de comunicación en la mitificación de la candidatura española en los Juegos Olímpicos y cómo han repercutido en las expectativas de los que no se informaban por medios extranjeros... Que casi nos creemos todos que éramos favoritos, oiga! Y nuestros argumentos eran el café, la diversión y un 80% de ladrillo que nos vamos a comer _otra vez_ gritados en un inglés pésimo. Argumentos de mercadillo, señora... Pero me sale el espíritu olímpico por las orejas, acompañado de un poco de sangre de los gritos de la Botella. Así que hablaremos de viajes espaciales...

3.722 españoles, voluntarios para el viaje a Marte sin retorno

La misión privada Mars One para colonizar el Planeta rojo ha recibido más de 200.000 solicitudes de todo el mundo en solo cinco meses.

Voluntarios para irse de la tierra. Rumbo a lo desconocido. ¿Hombres ilusionados y espíritu aventurero o desencantados de la vida y ganas de huir de este planeta? ¿Las personas que cambiarán el mundo o locos perdidos en el espacio? ¿Valientes o suicidas? Esta noche a partir de las 21:00 en Radio Euskadi, junto a @freshcherrycoke arranco colaboración en Graffiti. ¿Te animas a pensar con nosotras?... O a reír, lo que sea más fácil...


19/8/13

quiero... [poemas]

Siempre quiero escribir cuando no tengo papel,
soñar cuando estoy despierta,
viajar mirando por la ventana,
dormir cuando llego a mi parada.

Regalar cuando no toca,
gritar en los puentes,
estar en silencio en casa,
cocinar y dormir desnuda,
leer debajo de una manta.

Que el izquierdo sea el primer pie que toca el suelo al bajar de la cama,
que los lápices estén ordenados por colores en la caja,
que los niños no besen si no quieren pero que siempre den las gracias.

Que todos los planes incluyan sonreír,
que los abrazos se calen hasta el alma,
tener siempre otra pregunta y fuerza para afrontarla.

Que el cansancio nunca venza a las ganas,
ni la rutina a la pasión,
ni el miedo al quiero,
ni la realidad a la esperanza.

Que no muera nunca la niña que se ríe con mis cosquillas,
a carcajadas,
que las facturas no maten la poesía,
que gane siempre la alegría la batalla.

10/8/13

agujetas [ficciones]

Se despertó desorientado. Cerró y abrió los ojos varias veces antes de incorporarse en la butaca y mirar a su alrededor. Llevaba puesta su bata y su pequeño laboratorio mostraba su ordenado caos habitual. Todo parecía estar como lo había dejado, pero algo no le encajaba y no sabía identificar qué.

Miró el reloj de su muñeca intentando averiguar cuánto había dormido. Martes, 17 de julio de 1999, las 4:20 de la madrugada. Recordaba estar trabajando, ya tarde, en su laboratorio. Después, nada más.

Fue al ponerse en pie cuando notó los dolores. Un calambre recorrió sus piernas y le obligó a volverse a sentar en la butaca donde había despertado. Estiró sus brazos con idéntico resultado.

Sus músculos respondían como si hubieran sido sometidos a un gran esfuerzo físico. La sensación no le era desconocida. Recordó cuando su cuerpo aún era joven y disfrutaba con los maratones. Pero llevaba años sin correr y sin realizar ninguna actividad física que le pudiera haber provocado semejante respuesta corporal.

Desconcertado, siguió estirando brazos y piernas, hasta que controló la sensación. La debilidad y las agujetas todavía le acompañarían unas semanas más.

Como científico, elaboró incontables teorías sobre lo que pasó aquella noche, pero ninguna lograba dar respuesta a todas las preguntas, y su mente era incapaz de recordar. Sólo trabajaba, hasta que se quedó dormido.

Tuvieron que pasar 7 años hasta que la explicación se hizo evidente. En el preciso momento en el que accionó el artefacto en el que llevaba tanto tiempo trabajando, comprendió cuál sería el impacto para el cuerpo de los viajes en el tiempo. No tardaría en olvidarlo.

Se despertó desorientado. Cerró y abrió los ojos varias veces antes de incorporarse en la butaca y mirar a su alrededor. Llevaba puesta su bata y su pequeño laboratorio mostraba su ordenado caos habitual. Todo parecía estar como lo había dejado, pero algo no le encajaba y no sabía identificar qué.

9/8/13

las postales que no te escribo [poemas]

Todas las postales que no te escribo
en cada huida más allá de mi abismo
hablan de lo mismo.
De tu ausencia y de mi miedo.

Trabajar, juntar algo de dinero,
volar tan lejos como me permiten mis sueños.

Matasellos de tierras lejanas,
kilómetros a las espaldas,
miradas de desconocidos
que te hacen sentir en casa.

El vértigo en las entrañas,
sabores, olores, sensaciones,
empapando los recuerdos,
idiomas y camas extrañas.

Sentir el mundo cada vez más grande,
y el mío cada vez más pequeño...
Echarte de menos en cada rincón del universo.

Por más que ría,
por más que viva,
por más que huya,
no puedo escapar:
Me faltas y el mundo está de más.

Todos los destinos son el mismo repetido
sin tu risa al despertar.

31/7/13

mi fe [ mis cosas / viajes]

El calor es sofocante. El sol está en su punto más alto y cae sin piedad sobre ti. Te secas el sudor y continúas caminando hacia el templo. Caminas en silencio. El bullicio de la ciudad y el gentío del mercado han quedado atrás. Apenas hay nadie en el parque que antecede al templo. El olor a incienso inunda todo a medida que te aproximas a la puerta. La oscuridad es completa al otro lado. Sigues acercándote con paso tranquilo mientras tus ojos se esfuerzan en distinguir las formas que se mueven dentro. Sientes el olor, más intenso ahora, y un soplo de aire fresco que emana del interior. Cierras los ojos frente a la puerta. Inspiras. Estás en paz.

Permaneces así unos minutos. La sorda letanía que comienza en el templo te devuelve de nuevo a tu lugar. Los pies otra vez en la tierra, frente a una puerta que no cruzarás.

Porque eres mujer y no puedes. Porque eres atea y no debes. Porque eres libre y no quieres.

El Dios en el que no crees no pone puertas ni impone sexos. La fe nada tiene que ver con templos y jamás podrá ser encerrada tras sus muros.

[Escrito a las puertas de la Gran Mezquita de Xi'an]

25/6/13

su olor [ficciones]

Hoy he caminado dos calles tras su olor. Mientas lo hacía, sabía que no era él. Ni su estatura, ni su pelo, ni su forma de vestir. Tampoco caminaba como él lo hacía, con esa cansada forma de arrastrar un poco los pies, como si en cada nuevo paso moviese con él el peso de su existencia.

Sabía que no era él y lo he seguido. Por dos calles. Entrecerrando los ojos en los tramos más rectos, acompasando mi paso al suyo, dejando a mi mente recorrer otros caminos de la mano de su olor. Sin poder evitarlo, he sonreído. 

Sonriendo he llegado unos pasos detrás de él a la cafetería donde ha entrado. He observado cómo desaparecía de mi vista al cruzar la puerta, mientras su olor se quedaba conmigo. Unos segundos después, su imagen ha reaparecido tras el cristal, dirigiéndose decidida hacia la barra. Allí una mujer ha levantado los ojos del libro que hasta entonces leía, un momento antes de que él la besase en los labios y comenzasen a hablar animadamente.

En la calle aún continuaba presente su olor. O quizá sólo estaba fijado en mi memoria. Les he mirado por última vez antes de seguir caminando calle abajo. Su olor se ha disipado mientras me alejaba, junto con mi sonrisa. Comenzaba a llover.

15/6/13

mi miedo y tu verdad [poemas]

Llevo el miedo como un polizón en las entrañas.
La vida no me da tiempo a respirar.
Soy sólo una niña corriendo tras su sombra
con la certeza del adulto que sabe que jamás la alcanzará.

La despensa llena,
la cama caliente,
los sueños cumplidos
y los que quedan por soñar.

Tu cepillo de dientes junto al mío,
el montón de plancha que nos espera,
mientras rodamos por el suelo
y la noche vuelve a empezar.

Y el miedo no se va...

Las noches de sábanas sucias,
de cosquillas y risas,
de mordiscos furtivos,
de promesas con los ojos cerrados,
"mañana veremos el mar".

Y el miedo se empieza a esfumar...

Casi huelo a sal mientras me besas,
contigo todas las promesas saben a verdad.
Me duermo sonriendo,
con la olas salpicando mis pies,
y las algas enredadas al pelo;
con mi miedo y tu verdad.

Mañana veremos el mar.

12/6/13

the show must go on [mi actualidad]

"La verdad. Cada cual tiene la suya. Los que venden noticias y los que las compramos. Los que las consumimos ávidamente y los que deciden que no quieren saber. Los que hacen algo con la información que reciben y los que sólo la tragan, la digieren y la desechan. 

No sé cuánto va a durar, ni si voy a estar a la altura, pero cuando Javier Domínguez _olé sus tablas y su saber estar en las ondas, y fuera de ellas_, me ofreció la oportunidad de poder hacer algo con toda esa información que nos rodea, con hacer de la verdad, mi trocito de verdad, no pude decir que no."

Así empezaba este apartado 'Mi actualidad' un 12 de septiembre. 9 meses después, un 12 de junio, acaba. 9 meses de gestación de conciencia, de indignación y de rabia, pero también y sobre todo de risas, buenos momentos y esperanza.

No soy una persona especialmente interesada en la política o la economía. O no lo era. Empecé a estar más al día de la actualidad gracias al 15M, a Twitter, y 9 meses de radio después, ya no puedo cerrar la caja de Pandora. Ya no puedo no saber. Ya no puedo no actuar.

Hace unas semanas, oía en el telediario mientras desayunaba una noticia. No puedo reproducirla porque no estaba prestando mucha atención a la televisión y me quedé tan paralizada que fui incapaz de asumir los datos. El cerebro a veces bloquea lo que nos hace daño. Fue tal el impactó que no la busqué después. Pero pensé, pienso, mucho en ella.

La noticia hablaba de un video que corría por YouTube. En él, podía verse como en un país en conflicto, de esos que nos pillan tan lejos, puede que fuese Siria, un joven soldado le arrancaba el corazón a una de las víctimas del frente enemigo y lo destrozaba a dentelladas.

Lloré. Lloro de nuevo al escribirlo. A veces la realidad es tan brutal, tan incomprensible, tan enorme, que uno quiere dejar de saber, que siente que no podrá dar una bocanada más del mismo aire que la sociedad que lo rodea.

Otras veces, tan sólo es una manifestación a la que no ha ido tanta gente como esperabas, o una nueva injusticia que parece pasar desapercibida a los ojos del mundo. Un desahucio más, una prestación de sanidad menos... La rabia deja paso al hastío algunos días. Y también uno quiere dejar de saber, también siente que nada se puede hacer por esa sociedad tan sucia, tan fea, tan muerta.

Y entonces, hablas con otros que sienten lo mismo que tú, o conoces a personas que tienen otros puntos de vista. Sigues leyendo, te sigues informando, sigues buscando agua en el desierto. Sigues buscando tu verdad. Somos más fuertes de lo que no creemos.

Sólo han sido unos minutos en antena cada semana durante estos 9 meses, y algunas horas más buscando noticias y dando forma a mis ideas, pero el cambio que se ha producido en mí es enorme. En el baúl de los deseos secretos me guardo la esperanza de que alguien más en este tiempo haya reflexionado con mis palabras y quiera, como yo, seguir sabiendo. Que sigamos queriendo cambiar la realidad, aunque se nos atragante algunos días. Que, aunque se acabe La Noche Despierta, sigan despiertas nuestras ganas y nuestro cerebro.

Nunca podré agradecer a Javi y a Nai el regalo que me han hecho cada semana, compartiendo conmigo esos minutos, riéndose conmigo incluso cuando no había nada de lo que reírse.
Gracias a mi amigo Iván, por grabarme cada programa.
Y a todos los que han oído o leído mis palabras, mi trocito de verdad, gracias.